Refugio de Cristo
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Recordando al Padre Pienovi

Gran impulsor del Refugio de Cristo

 

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El 7 de julio se cumplieron 26 años de la muerte del recordado Padre René Pienovi Masafierro quien fuera por más de 33 años principal símbolo y gestor de la Familia más grande de la V Región.

Monseñor Pienovi: sacerdote, cantante, comunicador social, educador y párroco; se sentía responsable, por sobre todo, del Refugio de Cristo, institución que en sus 59 años de historia ha amparado y formado a más de 23 mil menores en riesgo social.

Por esta obra, el Padre Pienovi había trabajado hasta los últimos instantes de su vida. Regresaba justamente de una reunión sobre su querida institución cuando le sobrevino la hemorragia que culminaría en la anemia que le significó la muerte.

Porteño, nació en el Cerro Bellavista, el 21 de enero de 1923. Siguió Teología en la Universidad Católica de Santiago, siendo ordenado sacerdote en 1948. Fue profesor e inspector del Seminario Menor “San Rafael”, profesor de religión en las Monjas Francesas y profesor de música en los Sagrados Corazones de Valparaíso.

Durante 10 años fue  Capellán de la Catedral de Valparaíso. Desde 1963 hasta 1976, desempeñó funciones como cura párroco en la Iglesia San Martín de Tours de Quillota. También Vicerrector del Seminario “San Rafael”, además de director diocesano de Difusión y director de Vocaciones Sacerdotales.

Efectuó programas radiales en emisoras “Fundación” de Valparaíso y otras estaciones, como asimismo en el Canal 4 de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Hombre profundamente entregado a la Providencia de Dios, el Padre Pienovi fue como un huracán, creando y extendiendo el Refugio de Cristo, el que se consolidó luego de su fallecimiento.

Han pasado más de cinco lustros desde la muerte de este destacado presbítero que dejó como legado una institución que es el orgullo de una región. Tenemos la confianza que desde el Cielo, bajo la atenta mirada del Padre Eterno, continúa orando para que el Banco de la Divina Providencia se manifieste continuamente a través de la generosidad de las personas.